sábado, 29 de marzo de 2008

Limpia la sombra que dejaste en la alfombra el domingo pasado y luego difuminate

Martín es mi nombre, Martín, Martín, no debo olvidarlo, no lo olvidaré. Deliro a menudo en mi cárcel de papel con estas ropas de harapos blancos y holgados, manchados por mil ideas naufragas que jamás se largan… y pensar que nunca desee vestir de blanco, siempre me fascino la ropa negra, ajustada y absolutamente negra estrechando mis rodillas mis muslos, mis brazos, forzando a mi cuerpo a ser cada vez mas glorioso mas lascivo, mi cuerpo, ese cuerpo que hoy ya no poseo, mi cuerpo largo y delgado, mi cuerpo de alambre carne y huesos mi cuerpo del cual gustaban, al que seducían, el que olía a menta y licor ligero. Hoy ya es de otro, de otra, de alguien que vaga a menudo por los pasillos con tacones mustios en el piso de cerámica fría, fría y añeja. Hoy mi rostro esta todo el tiempo sin palabras, así como mis labios quienes se van de pronto a recorrer el mundo sin previo aviso y no puedo hablar, cuando regresan lo hacen de una manera grosera y fenomenal, comienzan a contar todo lo que hicieron, y gritan y ríen y mi lengua se retuerce y los pocos dientes arden de placer y mi cuerpo resucita y comienza a moverse y danzar extrañamente, yo poco comprendo, solo observo y observo e intento ser feliz y logro ser feliz y sentir un zumbido en mis orejas, comienzo a colgarme de los árboles del jardín y besar en la boca a quien se me cruce por delante, hombres, mujeres, ancianos, ancianas, hasta que algo se introduce en mi brazo dolorosamente y una serpiente acida se entromete en mis entrañas, me siento desvanecer, me toman dos gordos corpulentos y una mujer flácida me mira con cara de conejo pariendo, yo esbozo la ultima sonrisa y mis ojos se cierran para no abrirse hasta algún día próximo pero mi mente sigue viva y ardiendo y puedo ir donde yo quiera, ir, dejando ajeno a mi cuerpo atado a la cama con sus dolores.
Martín así me llamo, no lo olvidare mas, si lo olvido quizás olvide todo lo demás que se de mi, Martín, Crecí en una ciudad donde el mar brillaba azul cada mañana y por las noches reflejaba la luna soñolienta su imagen fantasmal y amarilla sobre las olas, de atardeceres furibundos en un muelle arcaico donde no habían peces, solo habia sal, gustaba yo pasear y olvidar lo que hoy mas anhelo recordar…

3 comentarios:

Elías dijo...

Holas!!!

oye muy genial lo que escribes... "eres seca" sip las llevas... me agradas muxo... y lo que escribes me agrada de igual modo... bueno es genial conversra contigo... me cae sre bn.. me gusto lo escrito...

q estes bn... y sigue escribiendo....

Chauzzzz.... ^^

palabras sin sentido dijo...

hoa
bueno como siempre genial
tu teni un estilo muy particular un estilo libre que jamas podre tener ser muy cuadrao
jejejeje
bueno po felicitaciones y gracias

Surrealdevocion dijo...

gracias amigos son de lo mejor!
Kike nunca digas jamas y no te tomes tan a pecho los comentarios porque en el fondo si tu sientes que estas feliz escribiendo y que te emocionas es porque asi lo es, siempre se tu mismo y siente que lo que haces lo haces con el alma, asi tiene que ser!!