sábado, 31 de mayo de 2008

Me dicen que me dicen que no me dicen nada



Ocho ocho ocho ocho y novecientos
mas cuarenta por ciento de diecinueve
me vengan a la división sixagecimal amanecer de terciopelo celeste.

Fragancia, quiero fragancias de olores florales, incienso, perfumes, quiero frutas frescas en canastas de mimbre, olor a madera mojada, olor a ropa recién lavada, quiero sentir la caricia del sol fresco un día viernes por la mañana, todo eso quiero y mas y mas quiero, quiero sentir que en mi barriga rebullen dorados gusanos pintados de rojo quiero mirar las estrellas y arrancar suspiros con los ojos, quiero dulce, quiero amargo y quiero salado... olor a menta, romero, cilantro, albahaca, paico, hierva luisa, canela... quiero canela en un té un té bien cargado y con hormigas flotando para dar la sensación de extravagancia si no y locura acida.

cinco cinco cinco cinco y trescientos veinte
menos tres tristes tigres trigo tragando en un trigal
mas tarde será mas tarde.

domingo, 25 de mayo de 2008

No hay pan para los gatos...



Hoy es tres de febrero, estoy de cumpleaños, ni siquiera yo misma tengo la certeza de que edad cumplo pero supongo que deben ser 85 o 87 la verdad es que no estoy segura, ni siquiera estoy segura si soy yo quien escribo esto, porque no lo escribo yo, lo escriben dos manos, debería ser solo una mano pero son dos, y de un cuerpo y mente que no son las mías, yo no soy quien escribe, en verdad no podría explicar ahora coherentemente lo que pretendo explicar pero me calmo con tan solo decir que soy una anciana y que ya en esta vida no me queda mas nada, en un par de años moriré y no sabré de mi ni de este mundo...
y las personas recuerdan tan rápido la música y es que los años se largan así como se largan los niños de la infancia y es que la vida se curva cuando la joroba crece y las uñas se encarnan en los zapatos gastados de tanto andar.

Sonido de zapatos arrastrándose en el suelo, anciana de traje negro y pañuelo en la cabeza deja ver su cabello blanco de cenizas olvidadas cuando cae el pañuelo hasta el piso de madera envejecida así como sus manos hirviendo en arrugas y su rostro manchado de historias de tantas cosas (suspiro) suena un piano de pronto que no esta en la habitación, la anciana no lo oye, no oye nada, y mira a través de una ventana que solo esta en sus ojos.

Anciana de vestido verde y cintas rojas en el pelo, tiene un anillo de colores inconclusos en su mano derecha, se acerca a un rosal y comienza a hablarle a las rosas...-Hola niñas ¿como están? ¿Les gusta el clima? a mi me encanta y aunque no me contesten yo las siento febriles en su rojo de labios en carne y sangre ardiente. Niñas creo que me iré de casa, estoy cansada de que la gente aquí me vea como una anciana loca, yo no soy como las demás, ¿ustedes saben eso? no se que edad tengo ni me interesa pero lo que realmente me interesa es no perder mi cordura, ellos no creen que yo aun razone piensan que me visto asi porque estoy demente pero si lo hago es porque estoy feliz porque estoy enamorada de un árbol que se llama vida, Niñas solo quiero una cosa, cuando muera yo quiero ser una rosa... puntos suspensivos close up a los ojos de la vieja hermosa.

Abuelo comiendo pan mirando la tele, no tiene dientes, solo le quedan tres, sus manos marcadas por el trabajo y la vida dura lo delatan en un cuerpo carcomido por los años, con sus dedos hace bolitas de miga de pan, mira el techo de vez en cuando para ver si no andan gatos por el tejado, tiene una fobia espantosa a esos animales, desde que su mujer murió no ha vuelto a admitir en su casa a un solo gato...

viernes, 23 de mayo de 2008

¿Cuando me disparas?

Así era la historia, simple, sin análisis sin fundamentos, simple, lo mas simple que pueda encontrarse en el camino de la simpleza
Ella abrió la puerta una mañana sin esperar nada esperable
la abrió asi como se abren las ventanas
encontró un canasto, un canasto lleno de peinetas... y en cada peineta había algo escrito
____________________________________________________________

Del agua los ojos escapan, las pestañas descansan
Esplendor, agudo calor sofocante y propicio
Los sueños flotan en charcas de barro
Nacemos y morimos cuando existimos.
_____________________________________________________________

Profana la poca coherencia que queda en mis dedos
Noche, noche de canciones esquivas, Profana
Noche que despojas el día, embustera noche los recuerdos reavivas
Profana el cerebro cansado, el cuerpo moviéndose lento
Culpe en mis piernas una rueda y en mis ojos un remolino
Noche, noche inseminada por ideas quisquillosas
Noche solo tu eres oscura me sabe profano tu beso
Noche…
_____________________________________________________________

Quiero ser Neruda vestido de mendigo, suplicando dulces versos
Quiero serlo, conjugar la perfección del soneto
Neruda de rojo pintando estrellas en la noche, titilan a lo lejos en mi vientre
Neruda vive en mis zapatos cuando una piedra se atora en las coyunturas
_____________________________________________________________

Tu virginidad se sienta en mis piernas, la toco, le soplo los ojos
Examino cada ángulo obtuso y el silencio llega…
Mentiroso, kilos de angustias cargabas en la espalda
Resentimiento Mortal que muerde la manzana
Tu virginidad no existía se la comían los perros hambrientos de la calle
Me decías – Bebe vamos bebe mas que no se acaba
Ignorante de mí que calle lo que sabía
Tu virginidad puritana se calló en el lavaplatos, no la detendré, dejaré que se valla
_____________________________________________________________

No hace protocolo
Se ensucia las manos con tierra de hojas
Los hombres
Las mujeres
Frontera, frontera, ferviente frontera
Nos divides, nos diviertes, como el paraíso a la calma en el infierno
La fuerza se diluye en agua mezclada con humillaciones
La paz ya fue violada por fusiles y armamentos de señores
Política del dinero
Ansiada libertad del pensamiento

_____________________________________________________________

miércoles, 21 de mayo de 2008

0117

No hay que tejer ideas hay que cocinarlas
Tirelas a la olla
Rebúllalas
Cuézalas
Sazónelas 
Póngalas en un plato de ensalada, preferentemente de vidrio, no de plástico
Tomates, papas, manzanas, cebollas, historias, pedazos de tela y diarios viejos
¿Aceite o sal? azúcar
Métase unas ramitas de cilantro en las orejas y dos dientes de ajo en las narices
Lávese las manos con precaución, no use jabón de glicerina
Tome la ensalada y coma
Coma y coma hasta que se sienta zaceado
Luego invite a su padre una taza de té y si su padre ha muerto llame a su abuelo.


viernes, 16 de mayo de 2008

Ya se lo que quiero ser en este mundo!


Se iluminó su frente cuando al fin descubrió su propósito en este mundo loco loco y delirante, tomo las llaves de su auto, sorbió el último trago de té de la taza de porcelana verde y la dejo caer al piso para que se quebrara, nada le afectaba. Ligero y veloz no se preocupo de cerrar puertas ni de despedirse de nadie, no apagó luces y dejo besos encendidos esperando en la alcoba, no importaba nada, ni ahorro energético ni amante deseoso en sabanas de flores, se subió al auto, encendió el motor, espero unos segundos contemplando la calle que parecía desvanecerse bajo las luces naranjas del alumbrado publico, puso las manos sobre el volante levanto la cabeza hacia el techo, el motor ronroneaba como un pequeño gato, y se bajo como un relámpago del vehiculo.

-Si claro, tu puedes tener muchas cosas, muchas cosas
-no, yo en realidad solo tengo algo escondido en las uñas
-¿es un regalo?
-No
-entonces no me interesa, solo me interesan los regalos
-¿te vas?
-si
-¿donde?

Caminaba por las calles con una sonrisa hervida de marioneta recién parida, no tenia ojos para nadie mas que para la luz que decía sentir en su alma, un hombre de sombrero negro y gafas cuadradas la detuvo en una esquina, le preguntaba algo sobre una calle, ella le mordió el dedo y se fue corriendo y sonriendo emocionada, mas emocionada que nunca, mas emocionada que siempre, no se si escuchaba alguna voz en su cabeza, alguna voz pacifica que le decía cosas bellas pero si se que ella decía estar iluminada y que nunca en su vida había estado mejor, perdió el pudor.

Por la tarde de 19997 en una ciudad pequeña y angosta Gustavo Pérez tiraba sus zapatos al agua de una pileta ubicada en el centro de una plaza de una ciudad angosta y pequeña, Gustavo no tiene involucración alguna en esta historia, en realidad Gustavo no existe, o quizás si, aparece en la historia pero mas adelante, bueno, me presento antes que nada, yo soy el narrador, no daré mi nombre ni mi edad ni mi sexo porque simplemente soy el narrador pero bueno revelare que soy mujer y que tengo ciertos trastornos mentales, por ejemplo la semana pasada intenté degollar una gallina con una pluma de pavo real y el jueves 23 de agosto del presente año trate de robarle la nariz a un payaso de un circo que viene a veces a mi ciudad, claro el payaso se espanto entonces quiso golpearme pero... perdón, que vergüenza para con ustedes yo solo soy un simple narrador, no debería estar contando mis intimidades tan abiertamente, debo solo dedicarme a lo mío que es narrar historias ajenas porque soy un narrador omnisciente, o soy omnipotente, y si soy omnipotente ¿soy dios?, lo dudo, nada me sale bien, todo en mi vida es un boomerang de situaciones poco favorables, pero no quiero distraerlos con mi vida, no, a lo que voy es a lo que voy, la historia central... pero antes de seguir tengo que poner voz de narrador serio y eficiente, nada de cotidianidades por acá señores, bueno, a la cuenta de tres va el narrador eficaz, 1, 2, 3... Naftalina, camina por la ciudad sin rumbo fijo y mantiene la sonrisa encriptada en el rostro... ¿en realidad es necesaria mi presencia en esta historia?, ¿hace falta un narrado? o ¿es solo una excusa?... los narradores tenemos nuestros derechos, tenemos nuestras dignidades...
Neftalina: porque demonios no te quedas callada de una vez y sigues contando la historia, me tienes helando aquí en la calle, le acabo de morder el dedo a un tipo gordo y con bigotes que tenia cara de pocos amigos.
Narrador: Perdona, he tenido problemas últimamente, muchos problemas
Neftalina: a mi tus problemas me importan un carajo, solo me importa que continúes narrando que es para lo que te pagan, sigue narrando lo que yo haré aunque sabes bien podria hacer que te despidieran si comienzo a ser un narrador en primera persona...
Narrador: hazlo, esta historia es un absurdo, a mi me da lo mismo, soy un narrador, narradora en huelga, mi nombre es Maria de las Mercedes Sosa y tengo 25 años, soy medio gordita e incomprendida, la gente me tiene miedo porque simplemente tengo un acento extraño y porque quizás se me mueve un ojito cuando hablo, pero soy buena persona, si esto de la narración empezó como hobby, yo quería ser bibliotecari...
Naftalina: Podrias dejar de decir tantas idioteces, has ganado que yo comience a narra mi historia, puedes irte por donde llegaste “gordita”

Camino por las calles sin rumbo, voy a la deriba en un mundo qu eme parece de asfalto y ruedas de caucho… No, no puedo sentirme sin rumbo pues acababa de iluminarme, entonces empezare de nuevo… Camino por las calles sintiendo en mi alma el fulgor eterno de la luz divina, aun no se bien pero en la vuelta de la esquina un bello hombre con corbata de flores me besara la mano la tomara y me llevara a ver las estrellas con…

Narrador: claro, todo a tu favor verdad, o sea, ¿solo piensas en ti? ¿Y que hay de mi?

Bueno, el hermoso hombre de corbata floreada también tenia un amigo

Narrador: por favor has que sea un payaso un payaso del circo las Ameritas, el de la peluca verde, el de la nariz roja, el que Quería pegarme porque trate de robársela, has que ese sea el amigo de tu hombre floreado y has que este ultra súper enamorado de mi, que me quiera para siempre toda toda la eternidad y que me regale una serenata en la playa cuando no haya absolutamente una luz encendida y las estrellas y el sonido del mar sean nuestra única compañía, por favor has eso, te lo ruego…
Naftalina: Eres patética y desesperante sabes? Pero que va’ la tipa que se supone que manda en la historia se quedo dormida hace rato, solo esta frente a la pantalla con los ojos abiertos creyendo que ella escribe pero hace rato que nos tomamos el poder de la historia así que podemos hacer lo que se nos venga en gana, así que esta bien, el amigo de mi floreado era un payaso y precisamente el payaso de ese circo, ¿contenta?
Narrador: Si, ¿y tiene olorcito a flores tu floreado?
Hombre de bigotes y lentes cuadrados: Podrían dejar de parlotear tantas idioteces y por favor darme una venda para mi dedo, me mordiste muy fuerte muchacha tonta y me duele ahora, quizás que infección tenias en los dientes, que va a pensar mi señora cuando me vea llegar así a la casa…

Camino y me devuelvo donde el hombre al cual le mordí el dedo hace
Pero cuando le duele la panza no hay quien le haga ser un poco menos...

sábado, 10 de mayo de 2008

la corbata floreada

No se cual fue el segundo exacto en que me enteré de esta historia, creo que fue en la playa, mientras una ola se me venia encima y miles de gotas blancas y espumosas caían sobre mi ropa, hoy de esa ropa no queda nada, quizás algún botón perdido por algún calcetín roto pero nada para recordar, en el fondo la ropa es solo eso tiras de tela que cubren el cuerpo para esconder la desnudez y para proteger del cruel frío, frío habitual en el alma.

Tenía los dientes separados, tenia los lóbulos del cerebro separados, ¿importa? comía yogurt viendo algún programa cultural en el televisor que siempre estaba encendido...

-¿No has visto mi corbata?
-No
-Es esa corbata floreada, tu sabes cual es, dime donde esta
-No

Carmen del carme, nombre poco habitual y habitual al mismo tiempo Carmen del Carmen Esteban Dorador Gutiérrez, le hubiera gustado ser marinero pero nunca tubo el temple para hacerlo, siempre le decían cuando niño que no serbia para nada que era un escuálido muchachito de papel que se volaba con el viento, nunca decia nada, no sabia defenderse.

-Oye ven
-(burbujas de saliva)
-Ven para acá
-(crujir de huesos de las manos)
-Mira

Caminando lo encontré esa mañana, no hacia frío tampoco hacia calor, lo ame desde el primer maldito instante en que aquel adefesio desgarbado y de zapatos rotos se cruzo en mi camino, tenia los ojos brillantes, brillantes como el sol, como el cielo y ni siquiera se le podían distinguir bien los rasgos de su rostro detrás de las capas enormes de suciedad y tiempo, aun así yo sabia que era el ser mas hermoso que había sobre la tierra o por lo menos sobre el cemento que nos cobijaba aquella mañana frente a las olas furiosas de un océano insolente. Su ropa era tan graciosa, sucia y graciosa, adorable, tenia una flor en su cabeza, una flor morada, y eso fue un detalle tan maravilloso...

-Me da una monedita señorita linda
-(risa risueña)
-De que ríe usted, ¿de mi ropa?
-(movimiento de la cabeza en positivo)
-¿No le gusta acaso mi corbatita de flores?
-Este súper bonita caballero, nunca había visto algo mas bonito en mi vida, si le doy unas moneditas ¿usted me la regalaría?
-Eso no se pregunta

Debo reconocer que el aroma narcótico del licor fermentado que expelía su cuerpo se colaba en mis narices y las ahorcaba vorazmente, mas aun lograba provocar efectos alucinantes de borrachera en mi persona, sentía deseos de oler lo no se puede oler de tocar lugares que realmente podrían parecer un misterio para mi a mi edad. Su edad un misterio aun mayor que el mas grande de todos los misterios, fácilmente podría haber tenido 25 o 40.

Continuara... cuando me encuentre una mariposa violeta parada sobre una concha de caracol marino... solo asi continuará

martes, 6 de mayo de 2008

Boleritos para el alma

Olor de comida, la radio encendía, la luz se transmuta con verduras y hortalizas, el agua corre, la abuela susurra y se contornea al son de la melodía melosa y sosegada que nace del radio mientras pela tres tomates rojos, muy rojos, el olor a comida cala hondo en las tripas y la leche del desayuno ya se hubo evaporado, la olla comienza a hablar y a moverse, quiere cantar junto a la abuela pero el fuego se extingue ha hervido y no debe seguir hirviendo, sal, orégano, cebollita bien picada, sin desflemar, que las lagrimas corren mas rápido y arden las entrañas. El gato se le cruza por las piernas y ronronea un poco para hacer notar su presencia, con las manos en los ojos moviendo los dedos la miro a ella, a través de mi ventana personal de dedos cortos y menudos de infante perenne, muevo los pies como columpios sentada en una silla de tapiz rojo gastada y vuelta a cocer, me encanta estar allí, me distraigo de pronto con los hilos largos de luz que caen desde el techo, esos hilos insólitos que parecen ilusiones, son líneas doradas que se lanzan en el cuarto de cocina tan hermosos tan antaño esos hilos de sueños que intento atrapar con los ojos, hilos así lo son sus canas blancas que anuncian el tiempo, tiempo, tiempo que se lleva todo… pero no los recuerdos, esos siempre resisten ocultos en algún bolsillo de algún pantalón sin lavar o en algún calcetín olvidado dentro de un zapato aun mas olvidado, siempre están solo es cosa de encontrarlos… a veces aparecen solos, basta un aroma, un sonido, y siempre regresan colgando del cabello o en esas aves nocturnas que se aprietan en las luces…