viernes, 10 de octubre de 2008

En la esquina, en esa esquina donde había un árbol un árbol azul rodeado de rosas que a veces colgaban misteriosamente de las ramas, jamás supe quien las ponía allí pero siempre supuse que era klenso aunque nunca supe que klenso existía, aun así eran hermosas y expelían un aroma sublime que erizaba los bellos de mis brazos
Klenso me beso las pestañas y yo absorbía el aire de aquel instante para no olvidarlo nunca pero lo olvidé más rápido de lo que yo creía.

1 comentario:

Muerto dijo...

Que genial lo leído, me gusto esa frase “jamás supe quien las ponía allí pero siempre supuse que era klenso aunque nunca supe que klenso existía”, te deja pensado y además deseando buscar un significado.