sábado, 1 de noviembre de 2008

Hola Noviembre


Daltina, temblando de miedo, abrió su mano y mostro la moneda a la bruja.
-¡Es la moneda mágica! -Exclamó ésta- ¡Vamos! ¡Dámela!
-Pero ¿qué estará haciendo otra vez? -decía al rato el padre, mirando sin duda hacia la puerta, y entonces lentamente se reanudaba la interrumpida conversación.
¿Acaso era un animal, que la música tanto le impresionaba?
Novia (temblando): No puedo oírte. No puedo oír tu voz. Es como si me bebiera una botella de anís y me durmiera en una colcha de rosas. Y me arrastra, y sé que me ahogo pero voy detrás.
Criada (cogiendo a Leonardo por las solapas): ¡Debes irte ahora mismo!
Leonardo: Es la última vez que voy a hablar con ella. No temas nada
Novia: Y sé que estoy loca y sé que tengo el pecho podrido de aguantar, y aquí estoy quieta por oírlo, por verlo menear los brazos.
-Advierte, Sancho -Respondió Don Quijote-, que hay dos maneras de hermosura: una del alma y otra del cuerpo...
Y luego que hubo anochecido, se le entreabrieron los ojos. Oh, un poco, muy poco. Era como si quisiera mirar escondida detrás de sus largas pestañas.
-No lo creo, padre; debo advertirle que nunca hasta ahora hubo de escuchar una lista de pecados mortales y veniales tan larga como va a ser la mía.
-¡Si la hubierais conocido! -dijo, apretándome la mano-. Era digna de que la conocierais.
Werther fue conducido por jornaleros al lugar de su sepultura; no le acompañó ningún sacerdote.


Extractos minúsculos de libros abiertos al azar de mi humilde biblioteca personal
-La última bruja.......... José Luis Carrasco
-La metamorfosis y otros relatos.........Franz Kafka
-Bodas de Sangre........... Federico García Lorca
-Don Quijote de la Mancha (tomo IV).......... Miguel de Cervantes
-La amortajada y el árbol........... María Luisa Bombal
-Werther............... Goethe