miércoles, 10 de diciembre de 2008

de esas historias en la arena


Para el agua la salada que la luna y el sol brillaban, época era de cantos en las gaviotas volantes y en las sábanas fantasmas blancas que se doblaban en aromas rojos.
Era como un cerro que respiraba debajo del mar con las nubes que danzaban, Pero de reojo te miro y veo caracoles en tu pelo, se van a tus oídos aguardan en tu boca y cuando ya me hubiste besado los tengo yo en mis ojos contemplando aquellas nubes transparentes de colores carmines y aromas de amapolas y tulipanes celestes. y yo en tu pelo veía caracoles que caminaban, se metían en tus orejas y salían por tu boca para la mía y allí se quedaban, un rato mas nuevamente hasta mis ojos donde el sol se ponía en la línea fija a la distancia y los colores permutaban nuestros tenues alientos en la arena.

Tenemos el uno del otro un parque nuevo cada día, somos felices bailando en las calles soleadas de todos los mares.