miércoles, 14 de octubre de 2015

La historia de Cacarico

Se llamaba Cacarico, un gatito que vi crecer desde cachorro hasta adolescente, muy tímido y desconfiado, nació y creció junto a su gemela Arenita en el techo de la casa donde yo vivía, no eran oficialmente míos pero los apadriné dentro de mis posibilidades. Cacarico siempre trepaba un árbol que a mí me gustaba mucho, era uno de esos árboles que tienen esas hojas formadas por muchas otras pequeñas hojas con forma alargada ordenadas en dos filas una frente a otra (esas hojas que si las empujas desde la base caen todas al suelo y te queda en la mano solo un palito triste y con frío), aquellos árboles a los que les salen unas flores redondas y peludas que comúnmente se les dice pollitos, o bueno así les digo yo.
 
 
Cacarico era huraño pero siempre quería que le sacaran fotos, se quedaba quietecito y daba sus mejores poses, pocas veces se dejaba tocar, cuando lo hacía me gustaba acariciar su lomito y escuchar su débil ronroneo que de vez en cuando simulaba la canción de algún pájaro silvestre. Lamentablemente cuando alcanzo la adolescencia gatuna Cacarico fue exiliado de su manada compuesta por 3 gatitas callejeras, Ernestina, Campana y Arenita. Nunca más se supo de Cacarico, algunas leyendas cuentan que se escapó a Francia con una familia escocesa, otras dicen que se convirtió en árbol, me inclino por la segunda, cada vez que veo y huelo una de esas flores con forma de pollito pienso en cacarico y sonrío.
PD. Esas "flores" huelen a shampoo, siempre he pensado eso, ojala alguien más que sepa de que hablo me diga a que le huelen que por cierto no he olido hace tiempo... bueno y si algún entendido de árboles pudiera decirme como se llama el árbol y si son flores o no, porque la verdad lo desconozco.

Miércoles celestes

Me atravieso luego en una de tus alas, no hay sangre, plumas pequeñas caen al piso, se mojan en un charco de agua de mar, respiración pausada, manos cuadradas, ¿vamos a correr en circulos?, mucho ruido ambiente, no oigo lo que dices, veo tus labios moverse pero sólo luces salen de ellos, Me atravieso luego en una de tus alas y retrocedes, te marchas dejando pequeñas plumas que recojo y guardo.

Creo que nuestro gato imaginario necesita más comida inaginaria para gatos imaginarios

miércoles, 11 de marzo de 2015

Cosas del día

Está pintando la puerta de su casa con una pequeña brocha, se acaba de manchar el pantalón y no se ha dado cuenta, es una mancha de oleo amarillo con forma espiroidal, la pintura es de ese color, un amarillo rey que la madera absorbe como alimento sagrado, me pregunto cuanto más tardará en terminar de pintar.

El perro también lo observa y se rasca nervioso detrás de una oreja cada cierto tiempo, luego se echa y lanza un suspiro resignado, quizás no haya paseo este día nuevamente.

Por otra parte dentro de la casa, en el estante que esta junto a la ventana que da hacia la calle, una figurilla de porcelana ruega por que dejen entrar al perro este día, a ella le fascina observar el movimiento de su cola además solo el puede oírla cuando canta por las noches.